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MILES IN BELLO: TEMPLARII SERGEANT

 

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En la Orden del Temple, los sargentos eran un cuerpo numerosísimo. Realmente, ya diferencia de lo que suele verse, no existiría un número menos a 10 o 15 sargentos por cada caballero. Si contamos con la presencia de dos escuderos mínimos por caballero, y posiblemente tres, y el cuerpo de tropa normal en una encomienda, los números se disparan. Las fuentes y la documentación nos hablan de fortalezas defendidas por entre cinco y diez caballeros templarios: ¿cómo es eso posible?. Las fuentes no suelen incluir a los sargentos, armígeros, escuderos, hombres de armas, y otros posibles acompañamientos que solían acudir a la batalla junto a los caballeros. Por lo tanto, parece muy razonable admitir que al hablar de un contingente de diez caballeros templarios, a lo mejor contamos con una tropa de entre cincuenta y doscientos hombres.

Numerosos autores coinciden en este aspecto. Se llama a la atención de casos como la Batalla de Mont-Gisard, en el año 1177, en la que se menciona la heroica acción de ochenta caballeros templarios que cargaron contra un contingente de veinte mil musulmanes al mando de Saladino, y obtuvieron una rotunda victoria. Las cifras, otorgadas principalmente por Guillermo de Tiro, muestran una notable exageración. No obstante, parece obvia pensar que ni tan numerosos eran los musulmanes ni tan escasos los cristianos. Pero de nuevo, en esta cuestión, el número de los sargentos aparece obviado, cuando fácilmente podían quintuplicar al número de caballeros que acudieron a la citada batalla, y a la que contribuyeron enormemente.

Los sargentos tenían muchas funciones. No todos luchaban ni iban perfectamente equipados, dado que generalmente recibían aquello que sobraba de los caballeros y no disponían de todo su material (aparte del ya especificado en su retrait). Había numerosos sargentos importantes, como los cocineros, o el Comandante del Astillero de Acre, que tradicionalmente era un sargento. Podían llegar incluso a ser comendadores o comendadores mayores, a falta de caballeros que lo fueran (lo que indica, de nuevo, que los caballeros no eran tan abundantes). De hecho, el culmen de la vida militar de un sargento era alcanzar el puesto de Turcoplier. El turcoplier era un sargento muy especial, sin duda el “tipo más duro de toda la orden”. Este sargento, veterano de muchas campañas, era el enlace de la Orden con las tropas mercenarias y el comandante en batalla de todos los sargentos, sin duda un puesto reservado para los sargentos más veteranos y experimentados de la Orden. El turcoplier es, sin duda, el sargento más importante (podía tener hasta cuatro caballos y una escolta de diez caballeros templarios, y por ello podía equipararse a cualquier comandante de caballeros), pero no es el único sargento de importancia. No hay que olvidar al citado Comandante del Astillero, ni al abanderado del Temple (el que lleva el besante del ejército en campaña y administrador de los recursos) que es un sargento, como también lo es el vicemariscal de la orden, el cual realiza todas las labores de administración del material bélico de los templarios bajo las órdenes directas del Mariscal del convento.

A pesar de todo, un Sargento no tenía potestad para nombrar a ningún hermano del Temple, ni siquiera reunido en capítulo (los caballeros tampoco podían, pero reunidos en capítulo de la casa sí tenían esa potestad), aunque sí podía hacerlo si le otorgaba su permiso un maestre, claro está. Y es que los sargentos debían esperar a que llegara un caballero de otra encomienda para poder nombrar a alguien como hermano. Eso sí, y derivada de esta potestad, un sargento podía ser comandante de cada diez sargentos si no había ninguna autoridad superior para mandarlos.

MD3G

Ficha técnica

CARACTERISTICAS DEL PRODUCTO
CALIDAD 100% algodón semi-peinado Tapacosturas reforzadas en el cuello Cuello de punto acanalado con elastano ESTILO Manga corta Tubular

Referencias específicas